posted Feb 21, 2012 8:37 AM by Claudia Guerra
Link para oir la homilia del 19 de Febrero 2012. |
posted Feb 21, 2012 8:35 AM by Claudia Guerra
DESDE LOS TEJADOS.
Interrumpen una clase a Jesús de Nazaret.
Manuel Maza, S.J. manuelmaza@pucmm.edu.do
El evangelista Marcos refiere cómo estando en Cafarnaúm se corrió la voz de que Jesús estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta” (Marcos 2, 1 -12). De pie y apeñuscados, escuchaban atentos “mientras él les enseñaba su doctrina”. Pero esta docencia se vio interrumpida. Un grupo de hombres que traía a un paralítico, al ver que no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, “quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.” ¡Le interrumpieron la clase a Jesús! Los camilleros sorprendieron a todo el mundo con su maroma para buscar la curación del enfermo. El Maestro interrumpido los sorprendió a ellos. Viendo su fe, dijo al paralítico: -- Hijo, tus pecados quedan perdonados--. ¿Valoraría aquel hombre y sus camilleros, lo que Jesús le estaba regalando? El perdón no recuerda lo pasado; es como abrir “un camino en el desierto y hacer que corran ríos en tierra árida” (Isaías 43, 18 – 25). Como toda persona perdonada, el paralítico estaba naciendo a “algo nuevo”. Pero el perdón de Jesús escandalizó a los escribas. Comenzaron a pensar: “Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?” Mundialmente hace falta interrumpir la docencia con lo que necesita ser curado: nuestra astuta sociedad para el disfrute, es paralítica para la solidaridad. Hace rato que mucha gente piensa, que no hay Dios, y el pecado consiste en que te descubran cometiéndolo. Están paralizados para hacer el bien. El dinero, el aplauso, el placer y el poder son sus camilleros y dueños. ¡Qué novedad irrumpiría en nuestras vidas si oyéramos al Maestro mandarnos: --levántense, carguen sus camillas y regresen a sus casas--!
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posted Feb 12, 2012 3:05 PM by Claudia Guerra
posted Feb 12, 2012 3:02 PM by Claudia Guerra
En el libro del Levítico se consigna esta prohibición para los leprosos, “mientras le dure la afección, seguirá impuro; vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento." (Levítico 13,1-2.44-46). Pero hoy Marcos nos narra (1, 40 – 45) cómo un leproso “se acercó a Jesús, suplicándole de rodillas: "Si quieres, puedes limpiarme." ¿Qué habría oído sobre Jesús este leproso, que se atrevió a acercarse para pedirle su salud? Los leprosos de hoy en día, ¿se acercarían así a nosotros, los discípulos de Jesús? Al atrevimiento del leproso, corresponde el de Jesús: “sintiendo compasión, extendió la mano y lo tocó, diciendo: --¡Sí, quiero: sana!--" Al igual que el leproso aquel, nosotros los cristianos reconocemos en Jesús un poder que devuelve a la vida. Pero Jesús hace al leproso corresponsable de su curación. Usando el imperativo, convoca desde adentro del leproso sus mejores fuerzas al conminarle: ¡sana! Queda claro, que Jesús no sólo tiene el poder, sino que quiere y su querer se vuelve mano, para atravesar compasivo la ley inhumana que aísla y margina. Nuestro querer dura mientras las cámaras nos enfocan. Jesús le pide al leproso: “no se lo digas a nadie”. Los analistas más finos de nuestra generación nos han tildado de “ligeros”. Queremos que cese la violencia contra la mujer; que los dominicanos tengan una educación de calidad; queremos que la ley constriña a los padres irresponsables a garantizar la digna manutención de tanta hija e hijo pobre, cruz uniparental, carga imposible de los miles de madres abandonadas; queremos transparencia en el gasto público; que ciudadanos y gobierno se embarquen en proyectos de bien común, no como clientes mendigos y benefactores generosos con dinero ajeno, sino como socios de frentes altivas y sudores callados. |
posted Feb 11, 2012 3:00 PM by Claudia Guerra
posted Feb 11, 2012 2:58 PM by Claudia Guerra
Para algunos cristianos, la oración es una actividad tan especial, que sólo deben de intentarla personas particularmente sublimes y cuasi celestiales. El Evangelio, que la Iglesia proclama hoy, Marcos 1, 29 a 39, nos da este dato sobre Jesús, “se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar.” ¿Quién es este Jesús que se levanta de madrugada a orar? Marcos lo ha ido acompañando durante un largo día. Al salir de la sinagoga, lugar de la exclusión de la mujer, va a casa de Pedro. Allá, la suegra de Pedro yace en una cama, postrada por la fiebre. Jesús la toma de la mano y la levanta para que sirva. Toda una imagen de lo que debe ser la Iglesia. A la caída de la tarde, Marcos lo muestra curando enfermos y combatiendo las fuerzas del mal. Cualquiera entiende, que ese Jesús activo y entregado, necesita del sueño para reparar sus fuerzas. Pero la madrugada lo encuentra orando en un lugar descampado. Necesita estar a solas, lejos del ir y venir de las gentes y de su acoso. La oración no fue un lujo para Jesús, sino fuente de libertad. Libre es aquella persona que puede realizar en la vida su propia originalidad. Nadie realiza su originalidad si no es al calor y aliento de una relación de amor. Jesús encontró en la oración la fuente de ese amor, que le capacitó para ser Él mismo. Cuando los discípulos le presionan con las expectativas de la gente: “todos te buscan”, Jesús responde con serenidad: "Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido." La oración, libró a Jesús de encadenarse a las expectativas de la gente, y lo capacitó para responder a su verdadera vocación
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posted Feb 11, 2012 2:57 PM by Claudia Guerra
¿Dónde colocamos el Absoluto? El Salmo 94 expresa el absoluto para Israel: reconocer a Dios como creador nuestro, la Roca salvadora y nuestro guía. Ignacio de Loyola pensaba, que cuando el Señor es nuestro principio y fundamento, la vida, la salud, el honor y las riquezas quedan en un segundo plano. Si es verdad, como creemos los cristianos, que el Señor es leal y tiene un proyecto de salvación, realizador, más que ninguna otra cosa, de la profundidad de nuestro ser, sería una desgracia, seguir a “dioses extranjeros” (Deuteronomio 18, 15-20). El mal empieza cuando la criatura se erige en su propio Dios. A la base del mal está la mentira radical de afirmarnos, como si nosotros fuésemos nuestros propios creadores. Toda la creación y el universo se desquician cuando la criatura pretende ocupar el lugar del Creador. Lo triste, no es tanto que haya gente que afirme no creer en nada; lo triste es que luego acaban creyendo en cualquier disparate, adoradores de mentiras: el dinero, el prestigio, la ropa, una casa o su placer. Jesús es salvador, es decir, nos rescata del mal, que con su mentira se enseñorea de nuestras vidas para perdernos. El mal no es sólo mentiroso, es asesino. En Marcos, el mal hace tres declaraciones que delatan su mentira radical (Marcos 1, 21 – 28): ¿qué tienes que ver con nosotros Jesús Nazareno? El mal, piensa mal de Dios. Piensa que Dios no tiene nada que aportarle. Considera a Dios como una amenaza, “¿Has venido a acabar con nosotros?”. El mal siempre es arrogante, no tiene nada que aprender, lo sabe todo. En Marcos, grita así: “ Sé quién eres: el Santo de Dios." Por algo el nombre de Jesús, quiere decir, “Dios salva”. Nadie está más perdido que quien no lo sabe. |
posted Feb 11, 2012 2:53 PM by Claudia Guerra
Hubo un momento en la vida de Jesús, en el que comenzó a proclamar la Buena Noticia de Dios (Marcos 1, 14 – 20). ¿Cuál era el contenido de la prédica de Jesús? Marcos lo resume así: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: conviértanse y crean en el Evangelio.” El Maestro de Nazaret interpretó así su época: estaba finalizando el tiempo de la espera. Empezaban a cumplirse las promesas de salvación que Dios había hecho a su pueblo durante siglos. Lo que verdaderamente estaba realizando esas promesas era el dominio soberano de Dios. Mucha gente hoy en día, piensa que la gran pregunta es: ¿existe Dios? Para los judíos la gran pregunta era: ¿por dónde amanece en nuestras vidas la acción de Dios? Jesús les anunciaba a ellos, y nos anuncia a nosotros en el Evangelio de hoy, que el dominio salvador de Dios se nos ha acercado. Eso exige, que nos salgamos de las actitudes y acciones con las cuales hemos querido afirmarnos y salvarnos a nosotros mismos, y nos demos la vuelta, nos convirtamos, para acoger ese dominio de Dios, que irrumpe en nuestras vidas como propuesta salvadora. Lo que Jesús nos comunica es una “Buena Noticia”. Su mensaje es “bueno”, es decir, corresponde y realiza lo más noble, que los hombres y mujeres podemos esperar. No es algo extraño, ni ajeno a la vida humana, llena de amores, luchas, esperanzas y entregas. Y su mensaje es también “noticia”, es decir, contiene elementos tan novedosos, que solo Él nos los puede revelar. El anuncio del Reino guió la vida de Jesús. Por el Reino, sus discípulos dejaron a su padre, la barca y los negocios y siguieron a Jesús. Solo siguiendo a Jesús, conoceremos a fondo la Buena Noticia. |
posted Jan 21, 2012 11:55 AM by Claudia Guerra
Link para oir la homilia del 15 de Enero,
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posted Jan 8, 2012 5:58 PM by Manuel Pablo Maza Miquel
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